La arquitectura de la catedral de Sevilla

Ningún edificio capta la historia de Sevilla como la Catedral de Sevilla. La arquitectura morisca, gótica y renacentista cuenta la historia no sólo de la Catedral, sino también de Sevilla. La construcción de la catedral duró más de un siglo, de 1401 a 1506. Se dice que cuando los planes fueron elaborados, los ancianos de la iglesia declararon “Hagamos una iglesia tan hermosa y tan grandiosa que los que la vieren labrada nos tengan por locos”. La basílica ocupa el sitio de la gran mezquita de Aljama, construida a finales del siglo XII por los almohades, la dinastía morisca gobernante, de la cual las únicas partes restantes son el Patio de Naranjas, la Puerta del Perdón y la Giralda (antes el minarete, ahora el campanario).

Tamaño de la icónica catedral

Su nave central se eleva a unos impresionantes 42 metros de altura. El área total cubre unos 11.520 metros cuadrados y según algunos, los nuevos cálculos, basados ​​en medidas cúbicas, la han puesto delante de la catedral San Pedro, en Roma y la Catedral Metropolitana Nossa Senhora (nombrada en Brasil como la iglesia más grande del mundo). Pero esto sigue siendo un tema de debate, y muchos afirman que sigue siendo la tercera catedral más grande del mundo.

El tamaño y la grandeza son, inevitablemente, las características principales de la Catedral, aunque otras dos cualidades destacan con la misma fuerza: el equilibrio rítmico y la interacción entre las partes del recinto.

¿La tumba de Cristóbal Colón?

Este es uno de los principales atractivos para los visitantes, ya que la catedral aloja los restos del gran explorador que murió en pobreza, en Valladolid. La tumba en sí es más reciente, a partir de 1892, con cuatro portadores representando los reinos de Castilla, León, Aragón y Navarra.

Otras ciudades afirman tener los restos de Cristóbal Colón: La Habana, Cuba y Santo Domingo en la República Dominicana, pero recientes pruebas de ADN demostraron que la tumba en la catedral de Sevilla tiene a Colón.